Vivir día por día
Vivimos corriendo, desenfrenados... y un día la vida te obliga a dar un paso a la vez. Queremos saber lo que va a pasar, el futuro, lo que vamos a hacer mañana, lo que vamos comer, lo que vamos a sentir... pero qué sensación la que nos invade cuando nos descubrimos llenos de incertidumbre, cuando el tiempo se hace valer minuto a minuto. Y así sea dramática o triste la causa por la cual el mundo funciona en cámara lenta... sería una experiencia enriquecedora poder vivir día por día, darnos cuenta que la mitad de lo que se requiere de nosotros en este mundo (polar) es la aceptación, la pasividad, la espera, la disponibilidad, la contemplación. Vivimos en la acción, y cuando se nos llama a parar, nos sentimos perdidos. Experimentamos el vivir día por día, cuando estamos cerca de las puertas hacia el 'otro mundo'* (ya sea porque alguien puede llegar o porque alguien puede irse), en esos momentos se expande el alma y se detienen los sentidos. *fuente del concepto de 'las puerta...